ejemplo de casa indusrializada

Toda la verdad sobre las casas prefabricadas en España

La desconfianza puede echar por tierra un sinfín de oportunidades irrepetibles; el viejo enemigo de siempre. ¿Cuántas veces has desperdiciado ocasiones por miedo a lo desconocido, por prejuicios absurdos? Luego te habrás ensañado con la pared más cercana a base de cabezazos, arrepintiéndote. Debes saltar esa tapia que te dificulta la visión hacia beneficios que jamás hubieras imaginado. Reserva tu intransigencia para las situaciones que realmente lo merezcan; saldrás ganando en todos los sentidos. Y ahora ya puedes incorporarte en el diván para que abandonaremos nuestra vocación como psicólogos; no podemos remediarlo. Estamos hablando de ablandar ciertas aprensiones para que empieces a aceptar alternativas del todo legítimas, léase el estilo de vida que prometen las casas prefabricadas. Sí, justo lo que lees: prefabricadas. Tendrías que ver el enjambre de candidatos que revolotea a su alrededor, pugnando entre ellos por la adquisición de este tipo de viviendas. En España su demanda ha ido in crescendo, y su ascenso no ha pasado inadvertido.

¿Dónde empezó todo?

No creas que la génesis de esta fiebre por las casas prefabricadas se inició en este país, porque no fue así. Ni siquiera fue en el viejo continente donde dio comienzo este suceso. Fue lejos de aquí, allende el Océano Atlántico. En una superpotencia llamada Estados Unidos y en su vecino Canadá. A finales del siglo XX, los constructores norteamericanos se afanaron en la edificación de unas viviendas que no tardó en expandirse. La popularidad de estos inmuebles viajó de boca en boca hasta desembocar en Europa, llegando a triunfar en Inglaterra y Francia. Incluso Israel quiso aprovecharse de las numerosas ventajas que proveen. ¿Y qué ocurre cuando lo que en principio era una extravagancia se propaga por su buen rendimiento? Pues que todo el mundo lo quiere y tonto el último.

Su llegada a España

La construcción de estas propiedades no ha dejado de crecer en España. Si uno echa la vista atrás (tampoco mucho, sólo tres años), apreciará un aumento considerable en la instalación de este tipo de inmuebles. Su presencia se ha multiplicado. Los estudios de portales de reformas son los que han puesto el acento en ese cambio de tendencia, y no es para menos. Los datos de 2015 registraron 4000 peticiones de presupuestos para edificar casas prefabricadas. Dicho así no sabrás si se trata de un número elevado, cierto. Pero comparemos: ¿sabes cuántos presupuestos se solicitaron en 2013? Fueron 1750. ¿Entiendes ahora por qué hablamos de un incremento sustancial?

¿Cómo son estas viviendas?

A pesar de la evidente diferencia que existe entre ellos, los materiales que componen las casas prefabricadas son tan resistentes como el ladrillo. Es más, podríamos afirmar que son incluso más eficientes. La madera y el metal son los productos estrella que se utiliza para crear los entramados que sostienen todo el peso del inmueble. Un esqueleto con aislantes y cerramientos que lo convierten en una opción de garantías. Y aunque su armazón pinte así de robusto, siendo la madera el material más explotado para las viviendas prefabricadas, también existen las de acero, hormigón,PVC y metal. Suelen estructurarse mediante módulos o paneles.

Instalación y precio

Estamos ante dos de sus máximas ventajas: el montaje y el importe. Empecemos por la instalación, que no puede ser más rápida. En un santiamén lo tienes todo hecho. La estructura principal de la casa – que son el techo y los muros – la tienes puesta en tres días. Un visto y no visto, ¿verdad? Luego se finalizan las fachadas y aislamientos en un mes y medio. O sea: que en cuestión de tres meses desde que colocan la primera estructura ya puedes entrar a vivir en la casa. ¿Y qué cuestan? Pues de momento podemos decirte que son más baratas que las tradicionales. Según una consulta de mercado, el precio de una propiedad de estas características puede valer entre 700 y 900 €/m², mientras que las convencionales se sitúan alrededor de los 1000 y 1400 €/m², como bien sabes.

Otras ventajas

Pero las casas prefabricadas no sólo destacan por las dos ventajas expuestas más arriba; son un chollo debido a algunas razones más:

  • Son personalizadas en cuanto a materiales, formas y acabados.
  • No consumen tanta energía como las casas de toda la vida.
  • Están elaboradas con sistemas respetuosos con el medioambiente.

¿Qué más necesitas para convencerte, que te compremos una?.