El auge de las casas prefabricadas: viviendas a medida y transportables por menos de 10.000 euros

Diseñar una casa de ensueño es una aspiración de lo más común. Poder controlar como quedará cada milímetro de nuestra vivienda es algo con lo que todo el mundo sueña. No obstante, el precio que esto supone puede alejar a más de uno de dicha meta, teniendo que conformarse con encontrar una que se adapte, en la medida de lo posible, a lo que se busca. Sin embargo, puede que exista una solución: las casas prefabricadas, viviendas construidas a gusto del consumidor, montadas en una fábrica y trasladas de una pieza allá donde uno desee, por menos de 10.000 euros (el precio varía en función de lo que se pida).

Así pues, cuando uno se propone montar una casa prefabricada, lo primero que tiene que hacer es ponerse en contacto con una de estas compañías. Allí podrá diseñar al gusto y sobre plano su vivienda soñada: materiales, distribución…

La burbuja inmobiliaria supuso un antes y un después en el panorama inmobiliario patrio. Sus consecuencias se han arrastrado durante años y, aunque entre los últimos meses del pasado año y los primeros de este, el mercado ha mostrado signos de recuperación; todavía persiste el miedo. Por eso, numerosos compradores se han decantado por las casas prefabricadas. De hecho, en este periodo, la demanda de estas viviendas ha aumentado entre un 10 y un 15% y, además, se augura que irá creciendo de forma exponencial.

Múltiples ventajas

Evitar posibles sustos hipotecarios, aunado a un precio más que asequible es, por tanto, una de las ventajas de este tipo de construcción. Poder diseñarlas al gusto, también figura dentro de los pros para decantarse por una casa prefabricada, junto con los cortos plazos de entrega y la garantía de obtener un acabado perfecto.

Además, la alta seguridad para los trabajadores y el escaso impacto medioambiental, ya que se trabaja con materiales no inertes y no contaminantes. Esto último, las hace especialmente atractivas desde el punto de vista de la edificación sostenible, un reto que se ha propuesto la Unión Europea para el año 2020.

Sin embargo, es común encontrarse prejuicios a la hora de optar por una casa prefabricada. El mayor de ellos, el miedo a que sean menos eficientes energéticamente. Ésta es una creencia muy extendida. Sin embargo se desmiente que esto sea así.

Ahí entran en juego los materiales que se utilizan para construir la vivienda. “Madera, contenedores, hormigón… A priori todos pueden parecer bien, pero hay que considerar varios factores, como las calidades que uno persigue, el diseño y versatilidad y las condiciones medioambientales de cada ubicación”, en esta línea se lanzan varias preguntas: “¿Si la meteorología es adversa, pondríamos una casa de contenedores?”, “¿Tiene sentido colocar una casa de madera en Dubai?”. Con esto, se indica que el material siempre irá recomendado en función de las exigencias de la zona. Para el sector de la construcción, el hormigón es el material más resistente frente a todo tipo de problemas, ya que viene de cantera, lo que le convierte en el menos contaminante, tiene larga vida útil, se puede lograr un excelente resultado decorativo y es un gran aislante acústico y térmico.